¿Cómo afecta el aceite de coco al colesterol? | Aceitecoco.com
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¿Cómo afecta el aceite de coco al colesterol?

Un superproducto natural que será una gran aportación a tu dieta.

El aceite de coco es un aceite muy estable, no es fácil que se oxide, eche a perder o se eche a perder. Tiene mucha resistencia a altas temperaturas y no produce químicos dañinos cuando se calienta. Eso se debe a que el aceite de coco es alto en grasas saturadas.

 


El aceite de coco tiene que ser por su alto contenido en grasas consumido con moderación. Uno de los argumentos en pro del aceite de coco es que apoya al corazón subiendo la parte buena del colesterol, pero faltan más estudios para comprobar hasta que punto esto es cierto.  

 

Se debe tomar en cuenta que cada vez existe una tendencia a desligar el efecto que tienen las grasas saturadas y su impacto sobre las enfermedades del corazón. Por otro lado como cualquier otro alimento debe ser tomado en cuenta como parte integral de una dieta. Es decir que no importa que el aceite de coco pueda ser bueno para tu salud si lo acompañas con comida rápida y refresco, el resultado final no será el esperado.

 

O si por otro lado tu dieta baja en grasas te está obligando a consumir más azúcar, existe un desequilibrio. El cuerpo necesita una variedad de alimentos, entre más naturales mejor, y el aceite de coco puede ser por ejemplo un buen sustituto para otras grasas trans.

 

 

¿Puedo consumir aceite de coco como parte de una dieta sana?

 

Sí, en una dosis determinada de 2 o 3 cucharaditas al día puede incorporarse sin ningún problema, mientras no sea la fuente principal de grasas y se mezcle con otras grasas como las monoinsaturadas que se encuentran en el aceite de coco y el aguacate o las grasas poliinsaturadas como las que se encuentran en el pescado.

 

Recuerda que el aceite de coco tiene muchas propiedades excelentes gracias a sus triglicéridos de media cadena que son un tipo de grasa que se convierte muy fácil en energía. Tus células queman estas grasas para crear energía, apoyando así tu metabolismo y tu sistema inmunológico.

 

Aunque sí hay existen grasas que suben el colesterol, mucho depende del tipo del colesterol pero también del alimento de donde viene la grasa. Para evaluar cualquier problema lo mejor es consultar un doctor que puede recomendarte una batería de exámenes para consultar tanto tus niveles de colesterol como de triglicéridos y darte una evaluación apropiada.  

 

Es importante saber que las grasas son necesarias para nuestra dieta en general y que deben ser parte de una alimentación balanceada mientras se mantengan en equilibrio con otros grupos de alimentos y no se consuman en desmedida. El aceite de coco tiene por ejemplo ácido láurico que tiene propiedades antimicrobianas, antibacterial y antiviral.

 

No debemos asustarnos antes las grasas saturadas sino cuidar de dónde vienen, se tiene que reconocer que no es lo mismo comer aceite de coco que una hamburguesa, es como pensar que en cuanto a carbohidratos es lo mismo coliflor que un panqué.

 

Procura combinar grasas saludables con una dieta baja en azúcar y sentirás una mejora general de salud. Ante cualquier duda, acude con tu médico o tu nutriólogo para afinar tu dieta.